miércoles, 8 de julio de 2009

MANUEL CEFERINO ORIBE

MANUEL CEFERINO ORIBE
(Datos tomados del libro LOS LIBERTADORES DE 1825 de Aníbal Barrios Pintos)

“Nació en Montevideo el 26 de agosto de 1792. Fueron sus padres el coronel de artillería Francisco Antonio de Oribe y de las Casas y Doña María Francisca de Viana y Alzáybar, hija del primer gobernador de Montevideo, caballero de la orden de Calatrava y mariscal de Campo José Joaquín de Viana y de María Francisca de Alzáybar (“La Mariscala”), sobrina del colonizador de San Felipe de Montevideo capitán de navío de la Real Armada Francisco de Alzáybar, de quién heredó cuantiosas extensiones de tierras en la campaña oriental.
Su padre, sirvió a España en Montevideo, Río Grande, Buenos Aires y Lima, donde falleció en 1801, con el alto grado de jefe del Cuerpo de Artillería. Su tío Francisco Xavier de Viana, que había dado la vuelta al mundo como integrante de la expedición Malaspina, se halló en la defensa de Montevideo contra el invasor inglés……”
“…..Junto con su hermano Ignacio inicia su actuación militar en filas patriotas en 1812, en calidad de voluntario del ejército comandado por el Gral. Rondeau. Se encuentra en la batalla del Cerrito y a fines del año siguiente se le confiere el grado de subteniente 2º del Regimiento de Artillería, unidad con la que actúa en el Sitio de Montevideo.
En 1814, luego de haber capitulado la Plaza de Montevideo, durante la dominación porteña es nombrado ayudante del gobernador Gral. Miguel Estanislao Soler. El 26 de Setiembre se le confiere el grado de teniente 1º del Regimiento de Granaderos.
En tiempos de la Patria Vieja, en marzo de 1815 es ascendido a capitán del flamante Cuerpo de Artillería, por el entonces gobernador militar de Montevideo, Coronel. Fernando Otorgués.
Sus ideas de orden en el plano militar se ponen de manifiesto tempranamente en 1816, en la llamada Revolución de los Cívicos, oportunidad en que, al mando de la tropa de artillería del Cuerpo de Libertos restaura la autoridad del gobernador Miguel Barreiro, a quien los sublevados, conservaban en prisión.
En la campaña de 1817 contra los portugueses lucha en Catalán (actual departamento de Artigas) a las órdenes del coronel antigüista Andrés Latorre y luego opera bajo las órdenes de Fructuoso Rivera en Paso del Cuello contra el Barón de la Laguna.
A raíz de desinteligencias con el comando de Fructuoso Rivera, algunos comandantes y oficiales, -entre ellos Rufino Bauzá, Manuel e Ignacio oribe, Pedro Lenguas, Bonifacio Ramos, Vicente Lapido, Santiago Sierra-, nombraron jefe interino del ejército al Coronel Tomás García de Zúñiga suscribiendo el 23 de mayo de 1817 la llamada Acta de Santa Lucía Grande.
El episodio es censurado por Artigas y luego, ante un cambio de notas entre la vanguardia y la infantería, aquella se niega a la separación del comandante general Fructuoso Rivera. Al haberse solidarizado del delegado Barreiro con Bauzá, también es desautorizado y Artigas ordena su remisión a Purificación en condición de preso.
Es entonces cuando bajo la palabra expresa de Lecor dos batallones, el de Libertos y el de Artillería, abandonan el sitio de Montevideo y se embarcan para Buenos Aires con sus jefes Rufino Bauzá y Julián Sánchez, sus oficiales y sus armamentos…….”
“…….El capitán Manuel Oribe efectuó el cruce del Río de la Plata, separadamente, el 7 de Octubre, en la sumaca portuguesa “Astrea” con un esclavo, presumiblemente Dionisio Oribe, y otros viajeros, entre ellos la gran actriz oriental Trinidad Guevara, de cuya pasión por Manuel oribe había nacido el 21 de Febrero de 1816 una niña que fue bautizada con el nombre de Carolina……”
“….El 12 de junio de 1818, el gobierno de Buenos Aires le otorga los despachos de capitán de artillería y pasa a comandar la 3ª compañía de dicha arma.
En 1820 estalla la crisis política entre unitarios y federales, Oribe es de los vencidos en Cepeda, junto al director Rondeau, por los jefes del litoral Ramírez y López y en Cañada de la Cruz, a las órdenes del Gral. Soler. Participa junto al gobernador Borrego de los halagos del triunfo al enfrentar en San Nicolás a los generales Alvear y José Miguel Carreras y en Pavón, al Gral. Estanislao López. Al ser derrocado Dorrego, en 1821 solicita la absoluta separación del ejército en el que actuaba con el grado de sargento mayor efectivo desde el 1º de febrero de ese año y regresa a su provincia.
Un año después se encuentra entre los integrantes de la sociedad secreta “Los Caballeros Orientales”, que desde periódicos como “La Aurora” y “El Pampero” procuraban formar una conciencia revolucionaria en el ámbito popular.
En el plano militar, el 17 de marzo de 1823 derrota a las fuerzas imperiales comandadas por el coronel Gómez Jardín, en las cercanías de la chacra de Pereyra, sobre el Migueletes, y el 18 de julio, el cabildo representativo de Montevideo le confiere el grado de teniente coronel de Caballería de línea, pero el brigadier portugués Álvaro Da Costa no ratificó dicho nombramiento por entender que no le correspondía por el escalafón. Vencido el intento independentista, Oribe emigra nuevamente a Buenos Aires……”
“…..Allí en la casa de Luis Ceferino de la Torre, participa de los trabajos iniciales de organización de la Cruzada Libertadora junto a Juan Antonio y Manuel Lavalleja, el propio De la Torre, Pablo Zufriategui, Simón de Pino y Manuel Meléndez.
En el grupo de libertadores que llega a nuestro territorio el 19 de abril de 1825 es, Pablo Zufriategui, el militar de mayor graduación después de Lavalleja.
El 23 de abril interviene en la acción de San Salvador donde son dispersadas las fuerzas de Julián Laguna.
En calidad de sargento mayor – comandante fue el encargado de organizar, desde el 1º de Mayo de 1825, el regimiento denominado Dragones Libertadores.
Días después se halla en el Cerrito donde los patriotas enarbolan el pabellón tricolor y resiste con éxito, al frente de escasos hombres de guerrillas, una fuerza de caballería brasileña.
El 19 de Julio ataca el Cuartel de Guerrillas brasileño situado en la que fuera panadería de Morales y les produce algunas bajas. Como es sabido en esa acción es tomado prisionero el capitán Manuel Lavalleja. El 11 de Setiembre es ascendido al grado de teniente Coronel y el 12 comanda el centro del ejército oriental en Sarandí. Ese mismo día es nombrado coronel efectivo.
El 9 de febrero de 1826 operando en las filas sitiadoras de Montevideo, derrota a las fuerzas imperiales en el combate del Cerro y el 6 de noviembre es ascendido a coronel de Caballería, siendo reconocido es ese grado por el jefe del estado Mayor Republicano, general Estanislao Soler…..”
“…….El 15 de Febrero de 1827 interviene en el encuentro del Ombú, afluente del alto Ibicuy, y cinco días después comanda en la batalla de Ituzaingó el ala izquierda del ejército republicano al frente del Regimiento de Caballería Nº 9.
El 17 de Abril interviene en la toma de Bagé y el 23 lucha en Camacuá ante las fuerzas imperiales del GRal. Barreto y coroneles Bentos Manuel y Bentos Gonzalvez. Incorporado a la línea sitiadora de Montevideo, que comanda, el 3 de diciembre bate a 700 imperiales en Las Piedras..
“…..En 1828 derrota a los brasileños en las proximidades del arroyo Colorado (Canelones) y es encargado de perseguir al Gral. Rivera que al emprender en campaña sorpresiva la conquista de las Misiones, había penetrado en nuestro territorio al comando del llamado Ejército del Norte.
Finalizada la guerra con el Brasil, el 8 de Febrero de 1829 contrae enlace con su sobrina Doña Agustina Contussi Oribe, teniendo de esta unión cuatro hijos.
El 1º de Mayo comanda las columnas del ejército oriental, que desfilaron frente al Cabildo el día de la entrada del Gobierno Patrio de Montevideo.
El 1º de enero de 1830 es dado de alta en la Plana Mayor Pasiva por decreto firmado por los generales Rondeau y Rivera; el 10 de mayo el Gobierno Provisorio lo designa jefe del 4º Escuadrón de caballería de Línea y en agosto es incluido en la lista de premios a los “Treinta y Tres”. Ese mismo año, en setiembre es nombrado jefe del Regimiento de Dragones Libertadores, siendo dos días después nombrado capitán del puerto de Montevideo.
En 1832 durante el levantamiento lavallejista contra el gobierno de Rivera, Oribe no se solidarizó con su antiguo jefe de la Cruzada Libertadora y brindó su concurso a las autoridades constitucionales. El 14 de agosto de ese año es ascendido a coronel mayor del Ejército Nacional “en premio a los importantes servicios prestados”; cuatro días después fue nombrado jefe del Estado Mayor interino y comandante general de armas y el 9 de octubre ministro de Guerra y Marina….”
“….. Contando con la confianza y simpatía de Rivera, por unanimidad la Asamblea General eligió a Manuel Oribe 2º presidente constitucional. Rivera descendió de la presidencia pero quedó al frente del ejército de línea al asumir la Comandancia General de Campaña. Esta situación real de dos poderes va a traer aparejada una contienda fraticida.
En su gestión de gobernante ordenado y progresista, y pese a que desde 1836 tiene que atender la situación de guerra civil que vivirá el país, pueden señalarse, entre otras facetas e iniciativas, la reorganización de la Guardia Nacional para la seguridad del Estado; su esfuerzo para lograr el equilibrio financiero de su gobierno y el fomento de la inmigración; en el plano educacional, su decisión de mejorar las condiciones de la enseñanza y la creación de la Universidad; la creación de los departamentos de Salto, Tacuarembó y Minas; la prohibición del tráfico de esclavos; la creación de la Junta de Higiene Pública del estado; la reapertura de la Biblioteca Pública destruida en 1817 por las fuerzas de ocupación portuguesas; la formación del Museo de Historia Natural.
La supresión de la Comandancia de Campaña en febrero de 1836, y el proceso financiero del gobierno de Rivera fueron los principales factores desencadenantes de un nuevo alzamiento en el país, como culminación del antagonismo entre los dos primeros presidentes constitucionales de la república.
Ese año en el campo de batalla de Carpintería aparecerán como distintivo de guerra las divisas coloradas y blancas que distinguen a nuestros partidos tradicionales.
El primer intento de derrocar a Oribe fracasó, pero el 12 de octubre de 1837 Rivera invade el país, acompañado de los generales Lavalle y Enrique Martínez desde Río Grande. Días después, el 22 de dicho mes, el presidente Oribe es derrotado por las fuerzas riveristas en la batalla de Yucutujá en el actual departamento de Artigas.
Sitiado Montevideo con el apoyo de la marina militar francesa, el presidente Oribe resignó el mando, embarcándose para Buenos Aires con una numerosa comitiva y ministros.
El gobernante Argentino Juan Manuel de Rosas siguió reconociendo a Oribe como presidente de la República Oriental del Uruguay y éste se incorporó a su ejército, combatiendo durante cuatro años contra las fuerzas unitarias.
Rivera, elevado a la 3ª presidencia de la República, declara la guerra a Rosas, en marzo de 1839 con lo cual, se ha dicho, comienza la llamada Guerra Grande, aunque algunos dicen que comenzó en 1836 cuando Rivera se subleva contra Oribe.
En 1840 el gobernador de Buenos Aires, para contrarrestar la coalición antirosista de varias provincias opuestas a su gobierno, envía un ejército comandado por Oribe. La victoria de Quebracho Herrado (Córdoba), contra Lavalle en noviembre de 1840, lo consagró como general en jefe del ejército de la provincia de Buenos Aires. Un año después, el 19 de setiembre de 1841 destroza al ejército de Lavalle en la batalla de Famaillá, provincia de Tucumán.
San Cala, San Juan y Rodeo del Medio son victorias federales logradas ese mismo año por sus lugartenientes. En este último combate son dispersadas por el Gral. Pacheco las fuerzas del gral. La Madrid, que tiene que refugiarse en Chile.
En 1842, el 19 de abril, poco después de haberse celebrado una nueva coalición contra Rosas, -el tratado denominado Liga Cuadrilátera entre los gobernantes de Santa Fé, Entre Ríos y Corrientes y el presiente del Uruguay- , la vanguardia del ejército del Gral. Oribe derrota a las fuerzas santafesinas del Gral. Juan Pablo López en Colastiné.
Finalmente, el 6 de diciembre el ejército de la Confederación Argentina, comandado por Oribe, vence en Arroyo Grande a las fuerzas aliadas al mando de Rivera, que había invadido territorio argentino, quien al ser perseguido luego de su derrota, tiene que regresar a nuestro territorio. Como es sabido en ambos ejércitos intervenían fuerzas orientales: con os federales, los blancos y con los unitarios, los colorados.
El 27 de diciembre, el ejército de la Confederación Argentina comandada por Oribe, comienza a traspasar el Río Uruguay por Salto con 7000 hombres, y el 16 de febrero de 1843 inicia desde el Cerrito de la Victoria el sitio de Montevideo con una salva de veintiún cañonazos.
En sus “Anales Históricos del Uruguay” (tomo 2º, págs.91-92), el historiador Eduardo Acevedo recoge de los propios partes de guerra de Oribe, difundidos por la prensa de la época, lo que titula su “obra de exterminio”. Agrega más detalles en la pág.156 de la citada obra.
Desde 1853 existieron dos gobiernos en nuestro país: el del Cerrito, desempeñado por Manuel Oribe, quien se titulaba presidente legal al considerar nula su renuncia de 1838 y el llamado de la Defensa, ejercido desde Montevideo por Joaquín Suárez, a cargo del Poder Ejecutivo al legar a su fin el mandato presidencial de Rivera.
Luego de producirse la segunda batalla de India Muerta, donde el ejército invasor del gobernador de Entre Ríos, Justo José de Urquiza venció al ejército de Rivera, pasando éste a territorio brasileño, la campaña quedó controlada en su mayor parte por Oribe. Quedará prácticamente bajo el gobierno del Cerrito a partir de octubre de 1847 cuando Rivera, que en abril de 1846 había regresado nuevamente al país fue desterrado a Brasil…..”
“……El sitio provocó el crecimiento de núcleos poblados en zonas montevideanas como el Miguelete, Paso del Molino, Cerrito, Cardal, Aldea y Buceo.
En 1845 se creó el pueblo y la sección chacras de El Cerrito y en 1849 el ingeniero José María Reyes trazó el plano de amanzanamiento del núcleo poblado llamado El Cardal, que desde el 24 de mayo de ese año llevará el nombre de Villa Restauración, sustituido al término de la contienda por el de Villa de la Unión.
Después de la paz de octubre de 1851 Oribe se retira a la vida privada, pero el 21 de octubre de 1853 apremiado por circunstancias políticas durante el débil gobierno de Giró tiene que abandonar el país rumbo a Barcelona (España) en compañía de su hijo Felipe. Regresará el 9 de agosto de 1855 en circunstancias en que presidía la República el Gral. Venancio Flores, que un mes después elevaría su renuncia, ante los sucesos relacionados con la revolución de los conservadores, principistas de los partidos blanco y colorado.
El 11 de noviembre de ese mismo año, los entonces brigadieres generales Manuel Oribe y Venancio Flores firman el llamado Pacto de la Unión, en razón de superiores intereses nacionales, comprometiéndose a no presentar sus candidaturas a la presidencia del estado en las elecciones próximas a realizarse.
El 16 de noviembre de 1857 fallecía el fundador del Partido Blanco en su quinta del Paso del Molino. El gobierno de Gabriel Antonio Pereyra le rindió honores oficiales.
Durante las exequias fúnebres, la bandera de los Treinta y Tres fue sostenida, a la izquierda del catafalco, por su antiguo compañero de la cruzada libertadora, el capitán Juan Spikerman.
Sepultados sus restos en el cementerio del Paso del Molino, el 19 de abril del año siguiente fueron trasladados a la iglesia de San Agustín, inaugurada bajo sus auspicios el 12 de octubre de 1849.

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